¿Por qué nos sorprende tanto que en la tercera edad se pueda vivir la sexualidad?

Hace unos días tuve la oportunidad de entrevistar a Alberto Martínez de Santos, psicólogo. Iba a ofrecer una charla sobre sexualidad en la tercera edad, y quise charlar unos minutos con él .

La primera pregunta que nos planteamos fue: “¿Por qué nos sorprende tanto que en la tercera edad se pueda vivir la sexualidad?”. Llegar a la tercera edad o a esa etapa de la vida en la que a uno ya se le considera lo suficientemente mayor, no significa que nos convirtamos en seres asexuados, que nos encontremos en un estado en el que nuestro cuerpo ya no tenga necesidad del otro, y nuestro espíritu tampoco. Todo lo contrario, en esa etapa de la vida, el sexo sigue siendo muy importante y se disfruta mucho más, con la serenidad que dan los años, y el convencimiento de lo que uno quiere y desea.

“El sexo forma parte de la naturaleza, y yo me llevo de maravilla con la naturaleza”. Marilyn Monroe

La principal confusión y perplejidad que genera en nosotros la actividad sexual de nuestros mayores, radica en qué es para nosotros el sexo. Para un tanto por ciento muy elevado de la población, sexo es penetración, coito, orgasmo, éxtasis… Sin embargo, sexo es también besos, caricias y una actitud de atención, cariño, complicidad, compañía, y entrega a nuestra pareja. Son gestos y momentos compartidos, que crean un ambiente íntimo y sexual.

Es indignante la presión que ejerce la sociedad sobre el colectivo de mayores. El principal problema de nuestros mayores somos nosotros, la familia, amigos, incluso los nietos. En defnitiva, el entorno. Las creencias, la educación y tradiciones arraigadas, tampoco dan permiso para que disfruten de su sexualidad. Y todo esto nos llevan a circunstancias o expresiones en las que, que un caballero entrado en años, de un pellizco a su esposa o compañera en el trasero, se califique como de “viejo verde”.

“Solo existen dos cosas importantes en la vida, la primera es sexo… y la segunda no me acuerdo”. Woody Allen.

Parte de la culpa de que nos siga sorprendiendo tanto que nuestros mayores disfruten de su sexualidad, o simplemente paseen de la mano o se besen en mitad de la calle, la tiene la imagen que nos han vendido de sexo joven y de cuerpos perfectos. Da la sensación, y desgraciadamente es una creencia que muchos han interiorizado, que sólo tienen derecho al sexo los cuerpos jóvenes y esbeltos. Ahí estamos muy equivocados, el sexo no tiene edad, no entiende de arrugas ni de canas, el sexo está en nuestra cabeza, donde se produce el principal orgasmo sexual de nuestro cuerpo, y si nuestra cabeza se mantiene joven, seguirá demandando sexo. 

Fue una entrevista de esas que dejan huella y abren ojos y consciencias. Concluyó con una clara reflexión: “quien ha cultivado con cariño y mimo el sexo siendo joven, de mayor sabrá disfrutarlo mucho más”.

En este Día de San Valentín, me parecía urgente demandar el sexo que se merecen nuestros mayores, reivindicar su derecho y su necesidad, y apelar a integrar el sexo en nuestro día a día, como una parte más de la relación de amor hacia quien comparte con nosotros el difícil pero maravilloso camino de la vida. ¡Larga vida al sexo!.

Anuncios

4 pensamientos en “¿Por qué nos sorprende tanto que en la tercera edad se pueda vivir la sexualidad?

    • ¡Gracias! Me alegro de que te guste el tema, sentía la necesidad de escribir sobre ello. Espero que te sigan gustando el resto de post que iré colgando. Gracias de nuevo por tu apoyo.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s